jueves, 17 de febrero de 2011

LAS TARJETAS

Hoy es 15 de febrero, ayer paso el día del amor y la amistad, globos en forma de corazones, paletas, chocolates, bolsitas de regalos, de todo un poco por todas partes, algunas personas con cara de borrego a medio morir y en el aire se respiraba el amor aunque un poco acelerados por la comercialización y el consumismo.
Algo que casi nunca falla en estas temporadas sin duda son las tarjetas de buenos deseos y cariño, amor y cosas así, con figuritas extrañas, corazones, muñecos de diversos tipos.
Esto trae a mi memoria una pequeña historia que me ocurrió justo con una triste tarjeta, solo que, pues no fue en día de san Valentín, sino que fue en una navidad, lo recuerdo muy bien, fue en una fiesta que hicimos en la Vocacional 4 allá por los rumbos de constituyentes, para los que no tengan idea, es exactamente en la tercera sección de Chapultepec.
Recuerdo que nos pusimos de acuerdo para realizar un intercambio de regalos como se acostumbra normalmente, solo que este fue entre dos grupos de la especialidad de electricidad, a quien me toco darle regalito, era una compañera llamada Claudia, y viene a la memoria, que fue un suéter gris con osos polares estampados, estaba bonito bueno creo que no podría decir lo contrario. Tal vez ahora se estén preguntando todo esto que tiene que ver con las tarjetas, pues precisamente, esta fue la situación, mas extraña que haya ocurrido con dichos objetos.
En esa ocasión, era yo admirador de una compañera de otra especialidad (maquinas y herramientas) a quien la conocí desde el primer semestre y como soy muy osado pues le dirigí la palabra hasta el sexto ¡imagínense! -Cuanta osadía dios mío.-
Una vez que había pasado lo peor de haberle hablado pues me sentí tan valiente que me dije a mi mismo – ¡mi mismo, regálale una tarjeta!- y bueno pues el plan estaba en marcha.
El día del intercambio tenia todo preparado y planeado, solo que tenia dos tarjetas, una para mi compañera del intercambio y la otra para mi admirada, siendo franco, en realidad no tenia nada comprometedor ni nada extraño, solo recuerdo que la que era para mi admirada, tenia un muñeco gordito que decía “nadie es perfecto y yo soy un perfecto ejemplo” y creo que sigo siendo un perfecto pero un perfecto… bueno sin palabras.
Entonces el problema vino cuando entregue el regalo , por que al momento de hacerlo no me di cuenta de que iban las dos tarjetas , de esto me di cuenta hasta después y cuando reaccione, la compañera ya había leído dichas tarjetas, entonces vino la odisea por que dentro de mi no sabia como pedirle la tarjeta que no era para ella y pues bueno ahora lo veo y pienso que era simplemente decirle - oye mira, me equivoque y una de las tarjetas no era para ti- y todo se hubiera solucionado. Pero no , me fui por la ruta larga y entre mis amigos y yo tomamos una medidas mas extrañas que las que toma el gobierno actual, estuvimos espiando a la compañera, la estuvimos siguiendo desde las nueve de la mañana hasta como las dos de la tarde, por suerte no nos acuso de acoso sexual o algo así, parecíamos jauría siguiéndola por toda la escuela, en los laboratorios, en la biblioteca, en el auditorio, en la cafetería, y no nos podíamos decidir a decirle si podría devolvernos la tarjeta, hasta que uno de mis compañeros estaba tan desesperado que se lleno de valor y le pidió dicha tarjeta (la cual ni era su problema, pero ya lo tenia yo muy desesperado) y con ello se armo de valor y lo hizo.
Recuerdo que se le acerco y le dijo que si le podía regresar la tarjeta y le comento que dicha tarjeta no era para ella y ella le comento que se había dado cuenta de ello y se la devolvió. Yo observando desde lejos como perro asustado y más nervioso que perro en periférico.
Había pasado el sofocón, y entonces venia la parte mas áspera del asunto, entregarle la tarjeta a Cynthia, todavía lo recuerdo me costo mucho trabajo y no entiendo como algo tan simple, no lo podía hacer, y creo que sigo igual, fue como una odisea, al entregársela fue muy amable y educada, hasta la fecha no se que fue de ella, solo que se que vivía en Querétaro y me parece que estudio filosofía o algo así.
Lo que hace el enamoramiento ¿no creen?
Salud.

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