martes, 31 de marzo de 2026

LA BANCA Y UNA CONEXIÓN

 

Bien dicen que en esta vida nada es casualidad, ¿será cierto?  En ocasiones pienso que no; sin duda hay ocasiones en la vida que de repente se nos presentan condiciones o situaciones de las cuales no podemos escapar y esto no es tanto que lo quieras hacer, sino que simplemente se nos presentan y listo.

Pero a que me refiero, simplemente de pronto ¿no han sentido, que las cosas pasan por algo y esto es realmente muy significativo en sus vidas? Yo durante mucho tiempo siempre creí que las situaciones fortuitas son simplemente eso situaciones que ocurren y ya, a lo que sigue.

Pero me gustaría confesar algo que me pasó ya hace algunos años, como nueve para ser exactos, algo que hasta la fecha tiene un significado muy importante que está aún en mi vida, algo que a pesar de que las circunstancias no son muy favorables al menos para mí, me mantiene vigente y con una perspectiva positiva ante la vida, no cabe duda de que cuando las cosas pasan y son para bien, pues que chido (que bien en lenguaje chilango).

Todo ocurrió hace al menos 9 años, cuando todavía me encontraba trabajando en el hospital, siempre perdido y aislado dentro de mi cubil , es decir dentro de mi área de trabajo, de la cuál casi nunca salía, eso es algo que es con todo algo muy determinante para esta pequeña instantánea.

… lo recuerdo muy bien, estaba yo sentado en una banca dentro del área de la consulta externa que durante el fin de semana regularmente se encuentra cerrada al publico en general, sólo para los pacientes que iban a los servicios de psicología y de odontología, pero en dado caso son muy pocas las personas que asisten a dichos servicios, el sol de la tarde tocaba la sala con implacable rigor, pero también el aire que se sentía en dicho lugar de la banca era bueno, ya que dentro de mi área de trabajo el ambiente se sentía como que muy viciado; sin embargo en esas condiciones siempre es bueno un cambio de aire y ¡vaya que cambio de aire! No solo para esa tarde, sino que lo fue creo yo que, para toda mi vida, a estas alturas del partido tal vez ya se estarán preguntando por que tanta solemnidad para estas cuestiones pues simplemente por que al menos para mí fue un suceso de tal importancia y por que las cosas buenas y bonitas de la vida, simplemente no existen las palabras adornadas para poder expresarlo.

Por cuestiones que el universo no sé exactamente por que al estar yo sentado en dicho lugar, no iba a sospechar que mi panorama de la vida iba a cambiar definitivamente, ¿en que sentido? Yo creo que en todos; sin embargo, es importante aclarar que no es tan fácil explicarlo , a pesar de que en esos momento de la vida hubiese pensado que “estaba completo” pues el destino me marcó que no , que hacía falta algo, pero ¿Qué hacía falta?

Lo que faltaba era simplemente una conexión, pero no cualquier tipo, una del tipo intelectual (que no son tan fáciles de encontrar en este mundo) y para hablar de dicha conexión; tengo que referirme a una gran persona, quien a partir de ahí se convirtió en un gran referente de vida a quien antes que nada tengo que agradecer a mi amiga  a quien por simple respeto no mencionaré su nombre, con quien a pesar de todo , he tenido grandes experiencias y vivencias, quien cuando es posible siempre se ha vuelto una gran compañera y motivación para la generación de muchas cosas en la vida.

Volviendo al momento mágico de la banca , ella se desempeñaba como supervisora de los compañeros de limpieza , siempre cumpliendo con gran calidad y cuidado de los detalles, entonces de ahí surge esa singularidad en el espacio-tiempo como diría Hawking, al estar ella cumpliendo con su deber , al estar observando su acción, simplemente se me ocurrió hacer un comentario sobre la educación de la gente

 -Qué fea costumbre  tiene  la gente de  no dejar las cosas en su lugar- dije yo, y a lo que ella me contesta de que sí , de que es una lástima que la gente no tenga cuidado con lo que hace, para ello , vienen las presentaciones protocolarias, como si esto fuera un preludio de lo que se venía a continuación, esa charla al menos para mí, fue la comprobación de la teoría de la relatividad de Einstein, comenzamos a charlar sobre la pedagogía, sobre la educación y sobre lo que tiene que ver con la gente y él como esto influye en las personas, el tiempo recuerdo se fue volando, una charla educativa en muchos sentido , lo cuál sería el inicio de una conexión intelectual y de amistad muy interesante que no es tan fácil de expresar, con el tiempo las charlas se iban haciendo más frecuentes y más enriquecedoras, también momentos muy especiales donde pudimos compartir algunas cosas y experiencias muy agradables, y realmente lo confieso, fue tan significativo en todos los sentidos que hasta la fecha están en la memoria y en el alma, de ahí en adelante algunas cosas se han mantenido, siempre en un ambiente de respeto y de comprensión, en la actualidad esas pláticas tan importantes y significativas se siguen dando y a pesar de que me han ocurrido una serie de situaciones que no las voy a contar, quiero expresar mi más sincera gratitud a ese ente que en la actualidad aún me acompaña y que sé que estará conmigo hasta los últimos momentos, ojala así sea, esta instantánea está dedicada a ella.

Salud.

lunes, 20 de octubre de 2025

LA BANQUETA

 

Captura de pantalla de "Chin chin el teporocho"
¡Újule Carnal!

“Tu no´mas imagínate que la vida es como de aquí a la esquina” ¿Pa´qué quieres más? “sea como sea le vas a llegar y a lo mejor, algún día se la platicas a alguien”…Chin chin el teporocho.

Armando Ramírez (1971).

Cuando escucho en mi mente en modo “cantadito” exclusivo modo de hablar de algunas tribus tenochcas de esta capirucha (que por cierto está en peligro de extinción), vienen a mi, una serie de recuerdos de mi niñez, aquella que viví allá por el barrio de la colonia “el sifón” – que ahora que pienso y no , no estoy presumiendo ni mintiendo- siempre le decíamos La sifón, para ser más exactos en trabajadoras sociales numero 168 , esa era la dirección de la vecindad donde pase mis primeros ocho años de vida, entre el bullicio y el ruido de los coches, la gente y demás fauna citadina de la delegación Iztapalapa , allá por los años 70´s , la época disco y esa onda post-hippiteca, recuerdo muchas cosas básicamente recuerdo neutros; es decir ni buenos ni malos, es más podría asegurar que eran bonitos recuerdos de una niñez libre, medio salvaje, de mucho aprendizaje (es decir aprendía puras pendejadas ) nótese que yo nací al igual que el libro de Don Armando Ramírez , en el 71.

Allá por el lejano 74, 75 escuchando los discos de 45 RPM, (a los más jóvenes se los dejo de tarea)
discos de grupos sesenteros y setenteros, la sonora santanera, la matancera y toda esa gran variedad que se escuchaba en el barrio, tal vez todo esto sería tema para otra instantánea.

Recuerdo que la vida no era tan fácil, por aquellos años, afortunadamente mi mamá comenzaba a trabajar en el gobierno y como sea las cosas mejoraron un poco y a final de cuentas como se dice por aquí “yo era el socoyote, la gorda del perro” es decir traduciéndolo al buen español el hijo menor de cuatro hermanos, mi hermana me lleva ocho años, así que básicamente yo goce muchas cosas que mis generaciones anteriores no pudieron, de vez en cuando algún caprichito se podía cumplir, no hay forma de agradecerle a mi madre todo el esfuerzo que realizó para mejorar la vida de la familia.

Vienen a mi mente esos días soleados, cuando el grupo de chamacos nos juntábamos a platicar o simplemente  a perder el tiempo, tantas historias, pero ¿Cuál era ese punto de reunión? , El más fácil de observar en la urbe, simplemente sentarnos en “la banqueta”, observar a los coches viejos, el aceite que tiraban estos, ese olor tan característico, el ruido de la gente, los coches al pasar y todo lo que se puedan imaginar que ocurre en los barrios de esta gloriosa ciudad, nada de eso puede salir de mi mente y mis recuerdos.

Pasaban los días diciendo peladeces, aprendiendo de los chavos mayores, que francamente yo los veía “ya mayores”  que pensándolo bien  no eran más que adolescentes medio abandonados, como yo.

Entonces no concientizaba bien lo que era el barrio , lo que era la vida en la ciudad, básicamente era mi mundo, todo eran risas y puras pendejadas, pero todo era compartido “en la banqueta”.

Conforme el tiempo va avanzando y se vuelve uno viejo y vas escuchando a las personas, siempre te provoca una gran nostalgia el pensar y recordar nuestro lugar de origen, mucha gente hace alusión a su pueblo, a su rancho , extrañando cosas que me imagino han de haber sido muy bonitas y cuando hacen sus remembranzas, se les nota en sus ojos esa necesidad de ubicarse en ese contexto, cuando intento ponerme en su lugar, vienen a mi mente ciertas preguntas como ¿Po´s cuál pueblo? ¿Po´s cuál rancho? , si yo me ubico luego, luego en la banqueta soleada, viajando en el metro, andando de vago por las calles del barrio o de otros barrios ( a pesar de mi corta edad en esos momentos, con la pandilla de chamacos de la cuadra) escuchando historias y saberes propios del barrio que no por eso se pueden considerar positivos ni mucho menos, entonces me doy cuenta de mi origen, “el barrio y la banqueta”, aventuras, travesuras, televisión, disfrutando todo lo que la vida me podía brindar  en esos momentos; sin embargo “bien felizote” como diría Chava Flores (otra tarea, para las generaciones más jóvenes), hoy me siento orgulloso y siempre reconociendo mis orígenes , como sabemos la vida y nuestro origen  no se puede elegir ( eso pienso), pero si, se puede concientizar e intentar avanzar y mirar con ojos de satisfacción y buena vibra esas etapas que uno vivió de niño y que de cierta manera nos han forjado en esta vida, hoy teniendo un Doctorado y haciendo lo que más me gusta “ compartir un salón de clases con los compañeros” tanto de Doctorado así como de Maestría , también con los chavos de licenciatura, pero algún día me gustaría retomar las clases con los adolescentes del bachillerato (que fue con quienes me forje en la docencia), sin duda es bonito recordar y volver a vivir los momentos y etapas de nuestra vida. Por eso a esta instantánea , le denominé “la banqueta”.

“Extraño sentarme en la banqueta y disfrutar”.

Salud.

 

miércoles, 27 de agosto de 2025

Me alejo

Hoy ante el respeto que me merezco y me debo, me alejo simplemente por dignidad, mis mejores deseos a todos y cada uno de ustedes. 
Fin del comunicado 
Salud

lunes, 30 de diciembre de 2024

Hablando de boxeo

Desde hace mucho tiempo siempre me he sabido defender de los golpes de la vida y no puedo negarlo,si me han llegado a dar uno que otro,me han hecho tambalear y retroceder; sin embargo siempre me levanto, hoy me aplicaron el cloroformo ¿me levantaré? no lo sé, se siente regacho. Salud.

miércoles, 2 de octubre de 2024

TIEMPO DE REFLEXIÓN Y PENSAMIENTOS

 Cuando cerca está el final de un proceso, es necesario reflexionar lo que viene detrás y que va pasando por nuestras vidas, en este caso será necesario hacer algunas reflexiones con respecto a algunos aspectos del proceso, dentro de este hay distintos elementos, uno de esos elementos que a final de cuentas hace que se refleje en otras, de manera personal siempre creí que mi relación a dicho proceso siempre había sido óptima; sin embargo ahora caigo en la cuenta de que en realidad ese proceso aunque estuvo, siempre estuve fuera de él como si fuera un observador, como si el proceso supiera o supusiera que siempre tuve la capacidad de resolver muchos problemas, como si todo lo pudiera, y a través del tiempo y las circunstancias así ha sido; sin embargo no fue así creo que en los momentos más complejos de la vida y del mundo tan convulsionado, siempre por meras cuestiones de supervivencia he tenido que seguir adelante, pero a un costo muy alto, además de encontrar muchos obstáculos que a final de cuentas he tenido que resolver y sortear lo he hecho he sido lo mas eficiente y eficaz que he podido, confieso que en dicho proceso también han existido pausas y errores, que sin embargo se han podido resolver, de manera personal puedo decir que debo de ser agradecido con dicho proceso inicial, puesto que a final de cuentas si esto no hubiese existido yo de igual forma no estaría aquí , quiero expresar mi más sentido agradecimiento a ese proceso y entiendo que las circunstancias en la que se ha dado todo esto sin duda nos permite darnos cuenta de que la vida así es y realmente agradecer a todo a todo, quiero que el final del proceso sea en paz y sin la vertiginosidad con la cual se mueve el mundo, 

Gracias